El pasado 20 de junio de 2026, el mundo del fútbol se vio envuelto en un escándalo luego de que el árbitro de la Copa Mundial de la FIFA, Mohamed bin Hammam, permitiera que el mediocampista saudita de la selección de Camerún, Vincent Aboubakar, anotara un gol en el minuto 90 del partido entre Camerún y Brasil. Sin embargo, el verdadero polémico momento fue el que se vivió dos días después, cuando el delantero de la selección de Camerún, Olivier Ntumba, anotó un gol en el minuto 95 del partido entre Camerún y Brasil, pero el gol fue anulado debido a que el árbitro decidió que se había producido una infracción de fuera de lugar. Pero el caso más polémico fue el del delantero de la selección de Camerún, Olivier Ntumba, que fue acusado de haber cometido una infracción de fuera de lugar cuando anotó un gol en el minuto 95 del partido entre Camerún y Brasil.
Pero el caso más polémico fue el del mediocampista de la selección de Camerún, Vincent Aboubakar, que fue acusado de haber cometido una infracción de fuera de lugar cuando anotó un gol en el minuto 90 del partido entre Camerún y Brasil. El caso fue llevado ante el IFAB (Instituto de Fútbol Asociado de la FIFA) que decidió sancionar al mediocampista con una suspensión de 3 partidos y una multa de 20.000 dólares. Pero lo que sorprendió a todos fue que el IFAB decidió no sancionar al árbitro Mohamed bin Hammam, a pesar de que había cometido una infracción grave al permitir que el gol fuera anotado.
El caso del mediocampista Vincent Aboubakar y del árbitro Mohamed bin Hammam es un ejemplo de cómo el fútbol sigue siendo un deporte que está lleno de polémicas y controversias. La decisión del IFAB de no sancionar al árbitro es un ejemplo de cómo la FIFA sigue priorizando la preservación de la imagen del fútbol sobre la justicia y la equidad.
